Después de la guerra

Pieza musical de:
Sandro
Testimonio de:
Nelly Andrade Alcaino

Los oficiales a cargo del Campo de Tejas Verdes nos hicieron cantar. Para ello nos dieron un día de plazo para elegir la canción y ensayar.

En nuestra pieza habíamos 15 mujeres. Comenzamos a proponer canciones. Una compañera trató de inventar una canción que decía algo así como “mi tenientito el de los ojos bonito”, la cual fue censurada por todo el grupo.

Luego pensamos en “Libre” (popularizada por Nino Bravo), que también fue censurada: estábamos encerradas día y noche, sólo salíamos un par de veces al baño.

Entonces recordé “Después de la guerra” de Sandro y argumenté: “si somos prisioneras de guerra, esta es la canción que nos identifica”. Recité la letra y estuvimos todas de acuerdo en cantarla, así que ensayamos todo el día.

Cuando nos sacaron al patio a cantar, lo hicimos con el alma. Al terminar hubo un silencio total en el recinto. Los oficiales se miraron y dieron la orden que nos metieran en la pieza. Los soldados que hacían guardia en las torres bajaron a preguntar de dónde habíamos sacado esa canción.


Claves:

Publicado: 07 enero 2015

Hoy que ha pasado tanto tiempo
ya lo ves, estoy de nuevo aquí
vine a encontrarme con tus ojos
que sólo son despojos de un sufrir.

¿Sabes tú qué dura fue la guerra?
Vi tanta maldad, tanto dolor
que hoy parece un sueño estar contando
las cosas miserables de aquel infierno atroz.

Tengo el vodka cerca de mis labios
y por ti y por mí he de brindar,
mientras los gitanos van cantando aquella melodía
que hoy vuelvo a escuchar:
La la la laila, la la la lara la la la la ra la ra la...

Pero tus ojos no miran como me miraban
pues la dura vida los cambió.
Toda la ternura que emanaban
se volvió tristeza y rencor.

Sigan los gitanos entonando
porque esta canción me hace olvidar.



Testimonios relacionados:

  • El rey negro  Sergio Vesely, Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví, 1975

    Una fría noche de invierno de 1975, el pequeño policlínico de Melinka, en el Campo de Detenidos de Puchuncaví, se convirtió en el escenario de una historia conmovedora.

  • Himno Nacional de Chile  Boris Chornik Aberbuch, Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví, marzo de 1975

    La rutina diaria de los presos en el campamento de Puchuncaví incluía participar obligadamente en la ceremonia de izamiento y descenso de la bandera de Chile en el mástil que se encontraba a la entrada del campamento.

  • Sueños de mi encierro  Mario Patricio Cordero Cedraschi, Cárcel de Valparaíso, invierno de 1975

    Llevaba ya dos años en prisión y la permanencia en la cárcel se prolongaba. Al observar en las visitas que muchos prisioneros tenían hijos, mujer, familia.

  • Himno a la alegría  Luis Madariaga, Cárcel de Valparaíso, 1974 - 1976

    En la Cárcel, se cantaba "Himno a la alegría" cuando algún compañero partía hacia el exilio o a la libertad.

  • Pa’ cantar de un improviso  Claudio Enrique Durán Pardo (Kila Chico), Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví, junio de 1975

    Hicimos un cuatro venezolano de un gran palo que yacía apegado a una de las murallas del “rancho” donde comíamos.