Himno a la alegría

Pieza musical de:
original de Friedrich von Schiller (letra) y Ludwig van Beethoven (música). Versión libre en español de Amado Regueiro Rodríguez, aka Orbe (letra) y Waldo de los Ríos (música), popularizada en Chile por Miguel Ríos.
Testimonio de:
Luis Madariaga
Experiencia en:

En la Cárcel, se cantaba "Himno a la alegría" cuando algún compañero partía hacia el exilio o a la libertad.

Era una bomba inmensa de fuerza, solidaridad y hermandad férrea, creada en los largos meses de cautiverio, que intentaba buscar salida desde nuestros corazones. Creo que esa experiencia nos marcó a todos.

En mi paso por la Cárcel, tuve la oportunidad de ver la llegada del cantante Julio Iglesias. Dijo una imbecilidad: "yo también soy un preso, vivo arriba de un avión".

La reacción de los presos políticos en la tercera galería del infernal penal fue de total silencio. Se pidió que nadie aplaudiera lo poco y nada que Iglesias expresó.

Por ello, Iglesias posteriormente preguntó al que lo había traído quiénes eran esos que estaban en la tercera galería de la Cárcel, que no aplaudían y se mantenían callados.

Era muy notorio esto, pues éramos muchos los que rodeábamos las barandas de la galería. Fue una muestra de expresar nuestro desagrado por un hombre venido a gracia con la dictadura criminal chilena. Luego Iglesias se marchó.


Claves:

Publicado: 05 agosto 2016

Escucha, hermano
la canción de la alegría
y el canto alegre del que espera
un nuevo día.

Ven, canta, sueña cantando
vive soñando el nuevo sol
en que los hombres
volverán a ser hermanos.

Si en tu camino sólo existe la tristeza
y el llanto amargo
de la soledad completa
ven, canta, sueña cantando
vive soñando el nuevo sol
en que los hombres
volverán a ser hermanos.

Si es que no encuentras
la alegría en esta tierra
búscala, hermano, más allá
de las estrellas.

Ven, canta, sueña cantando
vive soñando el nuevo sol
en que los hombres
volverán a ser hermanos.





Testimonios relacionados:

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    Una fría noche de invierno de 1975, el pequeño policlínico de Melinka, en el Campo de Detenidos de Puchuncaví, se convirtió en el escenario de una historia conmovedora.

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  • Pa’ cantar de un improviso  Claudio Enrique Durán Pardo (Kila Chico), Campamento de Prisioneros Melinka, Puchuncaví, junio de 1975

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  • Himno a la alegría  Amelia Negrón, Campamento de Prisioneros, Tres Álamos, 31 de diciembre de 1975

    Todos los preparativos se intensificaban para esa noche de miércoles. Iba a ser una noche diferente, nos habíamos organizado en secreto entre nosotras, pero más importante aún, nos habíamos organizado con los compañeros presos.