Quena cautiva

Pieza musical de:
Claudio Durán Pardo
Testimonio de:
Claudio Enrique Durán Pardo
Experiencia en:
Campamento de Prisioneros, Tres Álamos, septiembre - diciembre de 1975

A los nueve años descendió en mis manos una quenaFlauta tradicional andina, hecha de caña o madera., resplandeciente frágil y cantora. Mi pasión por ella fue instantánea, más bien, fue la quena la que me eligió para que yo la entonara. 

Cinco años más tarde, a mis 14 años ya me había convertido en el quenista de un cuarteto en la zona de San Antonio.

Cuando yo tenía 16 años de edad, las Fuerzas Armadas de Chile, violando la Constitución, se adueñaron de país y con ello la música y los instrumentos — en especial aquellos que habían sido el sello sonoro y simbólico de la presidencia de Salvador Allende(1908-1973) Presidente socialista de Chile entre 1970 y 1973. Fue derrocado por las fuerzas militares de Augusto Pinochet en 1973.

ZampoñasInstrumento de viento consistente en un conjunto de tubos que producen sonidos de distintas alturas., charangosPequeño instrumento andino de cuerda pulsada, fabricado tradicionalmente de caparazón de armadillo o madera. y quenas, pasaron de ser desde la “trina concertina” al desván del olvido: prohibidos por subversivos.

A los 18 años, siendo menor de edad de acuerdo a las leyes de la época, fui secuestrado, torturado en Villa Grimaldi, y luego lanzado a los campos de detención ilegales que mantenía la dictadura militar de Pinochet.

En el campo de concentración Tres Álamos de Santiago existían cuatro pabellones: el Pabellón A, el Pabellón B, el Pabellón de las Mujeres y el sector  llamado Cuatro Álamos.

Durante mi estadía en el Pabellón A de Tres Álamos, llegó a mis manos una quena. No recuerdo cómo.

Ya había estado secuestrado y preso por lo menos ocho meses, cuando sucedió el siguiente hecho. 

En las tardes, aburrido y desolado, salía al estrecho patio del recinto y tocaba la quena, siempre improvisando melodías: notas largas, silencios. . . repiques y luego notas más largas. . . quizá un huaynoGénero tradicional de canción y baile desarrollado en las regiones andinas del Perú y comúnmente asociado con comunidades quechuas..

Era ya al fin de la primavera en Santiago y el aire seco, transparente y tibio hacía que las melodías viajaran lejos del Pabellón A, sin que me diera cuenta.  

Tampoco sé cómo llegó el mensaje del Pabellón de la Mujeres, que estaba considerablemente retirado de donde me encontraba. 

El recado decía más o menos lo siguiente: “Díganle al que toca la quena, que desde aquí se escucha clarito. . . que siga tocando”.

Quizás algunos de los que estaban conmigo acordarán, que en las tardes, casi al ocaso, hacía cantar la quena en el campo de concentración de Tres Álamos. Los guardias, lacónicos, me miraban desde las torres y no podían descifrar ese contrabando de símbolos que, impulsados por el viento, volaban libres a los oídos cautivos del Pabellón de la Mujeres.


Claves:

Publicado: 06 enero 2015

Claudio Durán Pardo. Lanzamiento de Cantos Cautivos, Museo de la Memoria, 2015.


Testimonios relacionados:

  • Run Run se fue pa'l norte  Ernesto Parra Navarrete, Campamento de Prisioneros, Estadio Nacional, 9 de noviembre de 1973

    Run Run… En el gran campo deportivo, ya estaba anunciándose un buen tiempo para el verano que se aproximaba.

  • Zamba para no morir  Ana María Jiménez, Villa Grimaldi, Abril 1975

    Quiero hacer un recuerdo de una noche en Villa Grimaldi.

  • La madre del cordero  Servando Becerra Poblete, Campamento de Prisioneros Chacabuco, 9 de noviembre  de 1973 - 10 de noviembre de 1974

    Recitaba este poema en el Estadio Nacional. Seguí haciéndolo en Chacabuco, por esta razón los compañeros me apodaban Venancio.

  • La madre del cordero  Servando Becerra Poblete, Campamento de Prisioneros, Estadio Nacional, 9 de noviembre  de 1973 - 10 de noviembre de 1974

    Recitaba este poema en el Estadio Nacional. Seguí haciéndolo en Chacabuco, por esta razón los compañeros me apodaban Venancio.

  • Himno guerrillero  Julio Laks Feller, Recinto DINA, José Domingo Cañas Nº 1367, septiembre de 1974

    A fines de septiembre de 1974, en el centro de torturas de José Domingo Cañas, se elevó despacito pero con una potencia sobrecogedora el himno de los partisanos soviéticos.